SeaPort Manatee adopta un enfoque proactivo y coordinado para prepararse ante la llegada de huracanes y dar respuesta a condiciones meteorológicas severas, para proteger a todo el personal que trabaja en el puerto, la carga, el medio ambiente y la infraestructura crítica. El puerto sigue las directrices de la Guardia Costera de EE. UU., basadas en anticipar la llegada de vientos con fuerza de temporal o huracán.
Planificación y coordinación
Los preparativos ante huracanes se inician meses antes del pico oficial de la temporada. SeaPort Manatee trabaja en estrecha colaboración con agencias federales, estatales y locales, incluyendo:
- Guardia Costera de EE. UU.
- División de Gestión de Emergencias de Florida
- Departamento de Transporte de Florida (FDOT)
- Centro de Operaciones de Emergencias del Condado de Manatee
- Oficina del Sheriff del Condado de Manatee
- Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE. UU.
- Grupo Asesor sobre Condiciones Meteorológicas Adversas del Puerto
El Grupo Asesor sobre Condiciones Meteorológicas Adversas del Puerto incluye representantes de los operadores de las terminales, líneas navieras, organizaciones de empleados, servicios de emergencia y otras partes interesadas clave. Este grupo se reúne regularmente para revisar procedimientos y coordinar los próximos pasos cuando una tormenta amenaza la región.
Guía de la Guardia Costera de EE. UU.
La Guardia Costera de EE. UU. es responsable de establecer los niveles de las condiciones de servicio del puerto antes de una tormenta tropical o huracán para garantizar la seguridad de buques, instalaciones portuarias y personal. Estos niveles son fijados por el Capitán del Puerto (COTP) de la Guardia Costera de EE. UU. basándose en los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional y otras agencias expertas.
Los niveles de las condiciones de servicio del puerto son progresivos y reflejan la hora de llegada prevista de vientos huracanados sostenidos (63-87 km/h) o más fuertes. Cada nivel establece una serie de acciones específicas para preparar a puertos, operadores de terminales, propietarios de embarcaciones y usuarios de la infraestructura portuaria.

Preparativos y operaciones del puerto
Cuando los pronósticos indican que una tormenta impactará en la región, SeaPort Manatee activa su plan para condiciones meteorológicas adversas y comienza a implementar las medidas de protección de acuerdo con las condiciones del puerto establecidas por la Guardia Costera de EE. UU. Estas incluyen:
- Asegurar la carga, equipos y otros elementos que puedan convertirse en peligros aéreos.
- Suspender las operaciones de carga en el lado marítimo cuando las condiciones empeoran.
- Monitorear el estado de las carreteras y suspender el tráfico de camiones según sea necesario.
- Suspender la operativa en tierra cuando ya no pueda realizarse de forma segura.
Recuperación tras la tormenta
- El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE. UU., la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) o la Guardia Costera de EE. UU. inspeccionan el canal de navegación para garantizar que esté libre de obstrucciones y sea seguro. Una vez que el canal sea declarado seguro, el Capitán del Puerto de la Guardia Costera de EE. UU. levantará las restricciones y permitirá la reanudación del tráfico de embarcaciones.
- Simultáneamente, SeaPort Manatee realiza una inspección completa en tierra para evaluar daños y limpiar escombros.
- El personal de SeaPort Manatee se coordina con los operadores de las terminales, brindando apoyo y coordinando los planes para reanudar las operaciones.
- Una vez confirmadas las condiciones operativas seguras y la accesibilidad de las carreteras, se reanudan las operaciones en el puerto.
Nuestro compromiso con la seguridad
Si bien el comercio marítimo es vital para la economía de EE. UU., la seguridad del personal portuario, de sus socios y del público en general sigue siendo la máxima prioridad para el puerto. SeaPort Manatee está comprometido con el mantenimiento de una comunicación fluida y la coordinación y preparación durante toda la temporada de huracanes para minimizar las interrupciones operativas y salvaguardar las infraestructuras críticas.
